Tiwanaku o Tiahuanacu, Bolivia

12 de enero 2012. Bueno discúlpeseme por haberme saltado el día en Tiwanaku. Tiwanaku o Tiahuanacu fue una de las primeras civilizaciones de América del Sur y una de las civilizaciones precursoras de la civilización inca que contó con un poderoso estado durante aproximadamente cinco siglos.  La palabra moderna de Tiwanaku puede venir de un término de la lengua Aimara que significa “piedra central” ya que los Tiwanaku pensaban que estaban en el centro del Universo.

La ciudad sagrada de los Tiwanaku se encuentra al noroeste de La Paz y a unos 18 km del lago Titicaca. Se cree que en los tiempos de esplendor de la civilización Tiwanaku dicha ciudad se encontraba a las orillas del Titicaca del que provenía gran parte de su riqueza pero el desplazamiento del lago en los sucesivos siglos la ha dejado tan alejada de él. El estado de los Tiwanaku se extendió hasta el sur del actual Perú, por casi todo el altiplano de Bolivia y el norte de Chile. A pesar de sus altos avances en materias como la astronomía y la construcción, la civilización de los Tiwanaku no usó la escritura. Coetánea a los Tiwanaku se desarrollo la civilización de los Wari al norte en la parte central de los andes peruanos. Ambas culturas tuvieron gran influencia entre sí pero se discrepa si su relación fue de cooperación o de enemistad.

En el plano de la experiencia personal quizás aquí descubrí que no tengo mucho interés arqueológico ya que carecí de bastante interés a lo largo de la visita. Quizá por mi formación ingenieril acusé demasiado el exceso de información proveniente de meras especulaciones con pocas pruebas o indicios que las justificaran. La cercanía del moderno pueblo de Tiwanaku, casi encima de las ruinas era otro elemento que me perturbaba.  Sin embargo, Tiwanaku está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no cabe lugar a duda del interés que despierta esta misteriosa civilización.

Probablemente cuando ya haya olvidado estos datos que estoy dando de los Tiwanaku aún no habré olvidado el lance de la salida en furgoneta de La Paz. La furgoneta circulaba por una ancha pista asfaltada pero sin carriles delimitados y de una única dirección. Cuando repentinamente el conductor recordó que había olvidado poner gas en el vehículo giró bruscamente y nos encontramos avanzando en la dirección contraria a un mar de vehículos que nos esquivaban con habilidad. Nadie se inmutó.